Entonces llega la noche, no hay tiempo para reproches, yo no me pierdo esta noche, la vida se empieza a celebrar!

30/8/08

Me cambié, me pinté, me arreglé un poco el pelo y decidí que esa noche iba a tomar alcohol. Mientras ellas consumían cerveza en cantidades inidentificables, yo empecé casi sin querer a convertirme en una alcohólica anónima llenando vasos y vasos de licor de melón. Todavía recuerdo el gusto de ese licor y me siguen dando nauseas, es cierto.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails