Entonces llega la noche, no hay tiempo para reproches, yo no me pierdo esta noche, la vida se empieza a celebrar!

7/8/12

Cuando era chica, digamos, hasta los 5 años, solía creer en los cuentos de hadas, las fantasías, los finales felices. Solía creer que mi mama y mi papa se iban a arreglar, que en realidad cortaron porque "no se querían" no porque "no me querían" y querían disputar cual de los dos se quedaba conmigo como si fuera un trofeo, que eran perfectos, que eran mi rey y mi reina, que de grande quería ser como mi mamá, bella, deseada, única, y como mi papá, fuerte, honesto, bondadoso.
Me di cuenta que son todas mentiras las que te cuentan de chico, son apologías a una realidad que nunca existió.
Pasaron los años y me di cuenta que mi mamá me mentía, me decía que mi papá no existía, que yo no tenía papá, me lleno la cabeza durante años y años diciéndome que yo no tenia que verlo, que era un borracho, que no tenia que tener ganas de verlo, que cada vee diga su nombre era como decir una mala palabra.
Mamá no quería que quiera a mi papá. Decía que era un papá ausente, que no me quería, que nunca estuvo para mí.
Era mentira, mi papá me quería, nunca tuvo oportunidad para decirlo porque mi mamá nunca lo dejo.
Vivo en un mundo lleno de mentiras: mi mamá tomando pastillas para controlar sus nervios, diciendo que estoy loca, tratando de traer a alguien a vivir a alguien a mi casa que no conozco, si bien es mi familiar, no sé quien es, nunca estuve vinculada con mi familia porque mi mama nunca entendió que yo como no tenía familia paterna, nunca me intereso vincularme con mi familia materna.
Comprendí que en mi casa vive un hombre que odio, que quiere cumplir la función de padre y lo único que hace es absolutamente nada. Que quiere darme ordenes a mi como si fuera su hija, como si fuera de su propiedad, como si fuera un pedazo de carne que se revende y la compro el mejor carnicero para rifar a su gusto.
Me tiene harta, no solamente ciertas actitudes que tienen ambos... me tiene harta que piensen que soy una cosa, que me miren con una lupa, que se olviden que soy una persona y jueguen como si fuera una ficha de su juego estúpido e idiota.
Porque por verme a mi con una lupa, se están olvidando los problemas serios que tiene mi hermana. Se están olvidando de la salud de otras personas, de que yo no soy ningun desastre, de que estan perdidos por la codicia. Porque si bien ganaste la batalla, no vas a ganar la guerra que se vera en un futuro.
Porque todo el odio que se va acumulando en mi cabeza en estos años, veras que se dará vuelta en un  futuro.
Yo seguiré siendo la misma
Y vos, alguien que solía ser buena persona, hasta que la codicia pudo más.

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