Entonces llega la noche, no hay tiempo para reproches, yo no me pierdo esta noche, la vida se empieza a celebrar!

4/7/12

Las princesas, nunca tienen un final feliz.
Dan todo y reciben poco y nada a cambio.
Las princesas cambian.








Se convierten en gargolas
Sin sentimientos, siempre con la misma cara y las mismas palabras sin compasión.
Se alimentan de pretextos, causas y consecuencias, el efecto boomerang y de variaciones








Excusas, baratas y tratan de cambiar pero ya no pueden ser iguales
Ya no tienen 14 años
Ya no tienen la misma imagen de su principe
Ya saben lo que vá a hacer si deja su castillo
Le da (todo) igual. Tenerte o no.

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